El pasado jueves 21 de mayo, el restaurante 836 del Hotel Tryp de Asunción se convirtió en el epicentro de una experiencia que ya no es una novedad, sino una gratísima realidad consolidada: la segunda edición del Wine Speed Tasting. Si el año pasado plantamos una bandera de innovación, esta entrega demostró un crecimiento exponencial. La propuesta maduró, sumó adeptos y elevó la vara en términos de convocatoria, dinamismo y, por supuesto, la indiscutible calidad de los vinos que desfilaron por las copas.
DEL SPEED DATING AL SONIDO DEL GONG. La inspiración de este formato es tan lúdica como efectiva: los speed dating o las citas rápidas. Pero aquí, el flechazo no se busca entre personas, sino entre el catador y la copa. La dinámica es un torbellino de sensaciones, con botellas cubiertas por vestiditos numerados, lo que garantiza la cata a ciegas, y un tiempo estrictamente cronometrado de cinco minutos para desentrañar el alma de cada vino.
PublicidadEl inicio de la velada estuvo marcado por un imponente y ceremonial gong inicial, un respetuoso guiño y homenaje al Japón que llegó de la mano de Mazda, espónsor del evento. El mismo sonido, profundo y vibrante, pautó los tiempos de la velada hasta el gong de cierre, recordándonos que el vino también es precisión, respeto y ritual.
Este despliegue no hubiese sido posible sin el respaldo de aliados estratégicos que creen en la evolución de nuestra cultura vitivinícola. Así, el evento contó con el apoyo fundamental de Banco Itaú como presentador principal, más los auspicios de In Vino Veritas Club Privado y Nexo Bebidas.
¿Cuáles fueron los importadores que apoyaron el evento con sus etiquetas? Modiga, Nexo Bebidas, Caminos del Vino, Grupo ACSA, Distribuidora Gloria, London Import, Grupo Avancar, Ottobiano y Decanter Vinos Boutique.
PublicidadMARIDAJE DE ALTA PRECISIÓN. La complejidad del formato no solo exigió concentración a los catadores, sino también un despliegue milimétrico tras los fuegos. Para cada uno de los vinos catados a ciegas, el reconocido chef José Torrijos diseñó un finger food especial, pensado exclusivamente para potenciar y dialogar con las características de cada misteriosa etiqueta.
Todo este minucioso trabajo de cocina e impecable servicio estuvo coordinado en el terreno por Freddy Coronel, mano derecha de Torrijos en el Hotel Tryp, asegurando que cada bocado llegara a la mesa en el tiempo y la temperatura perfectos que la dinámica exigía.
Publicidad12 ETIQUETAS A CIEGAS. La noche transcurrió entre el murmullo analítico y la sorpresa constante de los asistentes, quienes se enfrentaron a un abanico de 12 etiquetas de diversos orígenes, composiciones y crianzas. El veredicto del paladar, libre de prejuicios de etiquetas, descubrió el siguiente mapa líquido:

Tras la intensa travesía a ciegas y con las emociones a flor de paladar, llegó el momento del desenlace. Para el brindis oficial de cierre, las copas se llenaron con la etiqueta número 13, que no se sometió al escrutinio del misterio, sino que se presentó con todos sus honores: el muy rico espumante Ferrari, cortesía de Nexo Bebidas.
Hablamos de un refinado espumoso proveniente del Trentino, Italia, elaborado bajo el riguroso método clásico o tradicional, 100% Chardonnay y una delicada crianza de 20 meses sobre lías.
Una vez concluidos el análisis a ciegas y las burbujas del brindis, la adrenalina dio paso a la charla relajada. En el salón se montó una cuidada y abundante propuesta de embutidos y quesos seleccionados, el marco ideal para que los presentes compartieran sus impresiones, revelaran sus favoritos y bajaran el telón de una velada fantástica.
El Wine Speed Tasting cerró sus puertas dejando una certeza flotando en el aire del Tryp: el formato llegó para quedarse y el público local está más que listo para seguir jugando —y aprendiendo— al ritmo del gong.
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¡Salud y hasta la próxima edición!
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